8/6/11
7/6/11
Character (Karakter, 1997) Mike Van Diem
Film del holandés M. Van Diem, que ganadora del Oscar a la Mejor Película de Lengua Extranjera en 1998, basado en la novela homónima de Ferdinand Bordewijk.
Katadreuffe es un joven que atraviesa por dificultades económicas en la Rotterdam de los años 20. Vive bajo la tiranía de su padre, el dominante alguacil Dreverhaven, un hombre que todavía no ha aceptado que la madre del chico lo abandonara y que vuelca toda su rabia y fustración sobre su hijo.
Durante un interrogatorio, el joven cuenta su historia: es el fruto de un único encuentro entre Dreverhaven y un ama de llaves, Joba Katadreuffe, quien rehusa casarse con el áspero oficial. Obsesionado con su hijo pero incapaz de ofrecerle amor, Dreverhaven decide prepararlo para la vida haciéndole las cosas difíciles. Cuando falla el primer intento en el mundo de los negocios de Katadreuffe, se encuentra con deudas ante un banco presidido por su padre que rápidamente le inicia un juicio por quiebra.
Katadreuffe decide convertirse en abogado y es contratado por un estudio dirigido por el compasivo De Gankelaar (Victor Löw). Pero su padre continúa acosándolo. Finalmente, el joven le anuncia que se graduó. Dreverhaven lo felicita. Pero Katadreuffe no acepta los halagos de la persona con la que siempre estuvo enfrentado.
Es un duro drama que narra la relación entre un hijo ambicioso -que busca abrirse camino en la vida- y su padre, un hombre rudo y miserable que no sólo le ignora, sino que le coarta su existencia.
Van Diem llegó al cine como aficionado, luego como crítico y, finalmente, a los 26 años, como estudiante. Cuatro años más tarde, en 1989, su film de graduación ("Alaska", un thriller de 45 minutos), pareció ponerlo en el camino del éxito, ganando diversos premios, entre los que se encuentran el Becerro de Oro (Golden Calf), máximo galardón del cine holandés, al mejor cortometraje y el premio norteamericano Student Academy Award. En 1991, el productor holandés Laurens Geels lo contrató como asistente de dirección y lo instó a que leyera "Carácter", una novela de 1938 con la idea de hacer una versión cinematográfica. Pero Van Diem no estaba listo. Sería a principios de 1995 cuando decidieron retomar la idea de realizar la película.
La película se centra en tres aspectos fundamentales: la superación personal de un individuo que deberá ir formando su personalidad en un clima hostil y alejado de cualquier tipo de contención familiar; la tensión en las interrelaciones familiares debido a una fuerte puja de imposición de caracteres y la demostración de autosuficiencia por parte de cada miembro de esta familia.
El comienzo de la película es impresionante, su ritmo y su montaje. La separación y el silencio parece ser el sino de los personajes. La relación entre padre e hijo queda establecida por la persecuión, la provocación, el rencor y la violencia. El daño a la sensibilidad del joven es patente y se manifiesta en la imposibilidad de profundizar en sus relaciones humanas con otras personas. Lo que rige las relaciones de Deverhaven, Katadreuffe y Joba, este triángulo de silencio, es el orgullo. La soberbia es lo que marca esta grave represión de los sentimientos. Katadreuffe es formado entre el orgullo y el silencio porque ambos padres son soberbios y ninguno cede ni muestra sus sentimientos.El detalle final de la carta a Katadreuffe firmada con la palabra Padre libera por fin los sentimientos contenidos a lo largo de toda la película. En ese sentido, este film tiene una estructura de melodrama, del cual han sido eliminados todos las manifestaciones externas de emoción, lo que carga las escenas con mayor tensión.
La cámara se mueve todo el tiempo, pero no se mueve en base a una estética que quiera subrayar su presencia por si misma, no es preciosista. Todos los movimientos de la cámara están sujetos a la economía narrativa y están dirigidos a marcar, subrayar o mostrar un momento de la trama o la acción de un personaje.La atmósfera del film recuerda un poco a Fritz Lang. El ritmo del montaje es rápido y tenso, remarca las escenas más dramáticas con cortes breves (como en el suicidio).
6/6/11
Ascent by Larisa Shepitko | "Восхождение" Ларисы Шепитько
Primero, quiero pedir disculpas, no he encontrado otro clip, uno en el que esté subtítulado, así todo espero que os guste y que os abra el apetito de verla en la filmoteca o en casa.

Se trata de uno de los últimos films de Larisa Shepitko, morirá en el transcurso de su siguiente film, con él ganó el Oso de Oro en el Festival de Berlín.
Con un guión de Yuri Klepikov y la propia Larisa, se basaton en la novela de Vasili Bykov; la fotografía en blanco y negro fue dirigida por Vladimir Chukhnov y Pavel Lebeshev. En el reparto: Boris Plotnikov, Vladimir Gustyukhin, Sergei Yakovlev, Lyudmila Polyakova, Viktoriya Goldentul, Anatoly Solonitsyn, Mariya Vinogradova y Nikolai Sektimenko.
Durante la Segunda Guerra Mundial, dos partisanos soviéticos se apartan del grupo, que está hambriento, para ir a una pequeña granja a coger provisiones. Pero, como los alemanes han llegado primero, tendrán que seguir recorriendo territorio ocupado para encontrar otro sitio donde abastecerse.
Shepitko evita dar lecciones propagandísticas o patrióticas ofreciendo en su lugar un potente drama psicológico, además de aportar un toque “trascendental” obtenido, como no, centrándose en un retrato muy físico de rostros y paisajes antes que en recursos artificiales y tramposos. Con el ubicuo Anatoli Solonitsyn interpretando a un interrogador.
Formada en la mítica escuela moscovita VGIK, Larisa Shepitko (1938-1979) dirigió tres interesantes películas (incluyendo Alas, recientemente restaurada por Criterion) antes de ganar el Oso de Oro en el festival de cine de Berlín por La ascensión, pero por desgracia su carrera terminó poco después debido a un mortal accidente de tráfico. Hoy en día Shepitko suele ser recordada más por haber sido la esposa de Elem Klimov (Ven y mira) que por sus logros como directora; sin embargo, creemos que un vistazo a su obra maestra bastará para convencer a cualquiera de que fue una artista con un excepcional talento cuya filmografía fue prematuramente truncada.
Algunos de los filmes de Larisa Shepitko muestran los espacios sociales y sus instituciones a través de los individuos. Shepitko pertenece a una generación de cineastas del pos-guerra, como Andrei Tarkovski, Sergei Paradjanov, Klimov, su compañero desde el rodaje de Alas, o Marlen Khuciev, que tienen en común el hecho de ser más subjetivos y una mayor preocupación por la innovación formal. Se alejan definitivamente del realismo soviético anterior, tal como ya lo habían hecho Kalatozov y Chukrai. Shepitko fue aprendiz de Alexander Dovzhenko, como Paradjanov, e intérprete de Poema del mar (1958), película póstuma realizada por Julia Solntseva. Estos años animados por un clima de mayor libertad del gobierno de Jruschov, han hecho posible un cine más crítico y distante con el periodo estalinista. Pero estos años no duraron mucho. Tras el alejamiento forzado de Jruschov muchas de estas películas fueron prohibidas o censuradas, de tal forma que buena parte de este nuevo cine no se vio, entre ello los filmes de Shepitko.
Más allá de la importancia histórica y del marco material, en los filmes de Shepitko hay una dimensión más invisible e inmaterial. No sólo porque el marco histórico se muestra a un nivel más privado, lo que hace que, por ejemplo, se detenga de forma crítica en las relaciones entre los sexos, sino también porque hay algo muy misterioso en su cine. Presencia y ausencia de personas en el espacio o un presente irrumpido por una dimensión onírica o por hechos del pasado, pero Shepitko mantiene estos rasgos siempre a un mismo nivel, siendo difícil distinguirlos.
2/6/11
E. J. Bellocq, el fotógrafo de los "bajos fondos"
John Ernest Joseph Bellocq fue un fotógrafo americano (nacido en 1873 en una rica familia del barrio francés de Nueva Orleans y fallecido en 1949) conocido por sus fotografías de prostitutas de los recién legalizados (en aquel entonces) prostíbulos de Storyville, en Nueva Orleans. Los críticos en fotografía coinciden en sus juicios acerca de la obra de Bellocq: la delicadeza en los encuadres, el cuidado erotismo y el respeto por las retratadas hacían de sus fotografías una obra maestra.
En 1970 el famoso fotógrafo Lee Friedlander presentó al gran público la obra de un hasta entonces desconocido E J Bellocq. Su trabajo más reconocido consiste en 89 desnudos de prostitutas de Storyville cuyos negativos fueron rescatados Friedlander, y objeto de una exposición y una publicación titulada Bellocq : photographs from Storyville, the red-light district of New Orleans en la que se cuenta con la colaboración de Susan Sontag y John Szarkowski. Algunas de esta fotografías están dañadas de un modo deliberado para que no se pudiese identificar a las mujeres, en otras se solucionaba esta cuestión con el uso de máscaras.Se han dicho muchas cosas de Bellocq, entre otras, que era hidrocefálico, enano y que hablaba con un pronunciado acento francés. Otros estudiosos afirman que era un tipo alto y apuesto y que el acento francés era más bien un deje fonético frecuente entre los habitantes de la ciudad en la que nació: Nueva Orleans.
Comenzó fotografiando barcos y maquinaria portuaria del Mardi Gras para pagar el alquiler de su apartamento. Posteriormente, justo antes de la I Guerra Mundial, comenzó a frecuentar los recién legalizados prostíbulos de Storyville, en Nueva Orleans. Los críticos en fotografía coinciden en sus juicios acerca de la obra de Bellocq: la delicadeza en los encuadres, el cuidado erotismo y el respeto por las retratadas hacían de sus fotografías una obra maestra.
Lo irónico de esta historia es que no se han hallado retratos del propio Bellocq. Friedlander aseguró en su día que la mayor parte de las placas y negativos que encontró escondidos en un sofá habían sido dañados a propósito por el propio Bellocq y sus amigos. Su trabajo influyó en fotógrafos como Joel-Peter Witkin. Tras el descubrimiento de sus fotografías éstas han sido expuestas en numerosos museos a lo largo de todo el mundo.
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