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28/2/11

La conquista de la felicidad. Bertrand Russell

"Hay personas que son incapaces de sobrellevar con paciencia los pequeños contratiempos que constituyen, si se lo permitimos, una parte muy grande de la vida. Se enfurecen cuando pierden un tren, sufren ataques de rabia si la comida está mal cocinada, se hunden en la desesperación si la chimenea no tira bien y claman venganza contra todo el sistema industrial cuando la ropa tarda en llegar de la lavandería. Con la energía que estas personas gastan en problemas triviales, si se empleara bien, se podrían hacer y deshacer imperios. El sabio no se fija en el polvo que la sirvienta no ha limpiado, en la patata que el cocinero no ha cocido, ni en el hollín que el deshollinador no ha deshollinado. No quiero decir que no tome medidas para remediar estas cuestiones, si tiene tiempo para ello; lo que digo es que se enfrenta a ellas sin emoción. La preocupación, la impaciencia y la irritación son emociones que no sirven para nada. Los que las sienten con mucha fuerza pueden decir que son incapaces de dominarlas, y no estoy seguro de que se puedan dominar si no es con esa resignación fundamental de que hablábamos antes. Ese mismo tipo de concentración en grandes proyectos no personales, que permite sobrellevar el fracaso personal en el trabajo o los problemas de un matrimonio desdichado, sirve también para ser paciente cuando perdemos un tren o se nos cae el paraguas en el barro. Si uno tiene un carácter irritable, no creo que pueda curarse de ningún otro modo. 

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El que ha conseguido liberarse de la tiranía de las preocupaciones descubre que la vida es mucho más alegre que cuando estaba perpetuamente irritado. Las idiosincrasias personales de sus conocidos, que antes le sacaban de quicio, ahora parecen simplemente graciosas. Si fulano está contando por trescientas cuarenta y siete vez la anécdota del obispo de la Tierra del Fuego, se divertirá tomando nota de la cifra y no intentará en vano acallarle con una anécdota propia. Si se le rompe el cordón del zapato justo cuando tiene que correr para tomar el tren de la mañana, pensará, después de soltar los tacos pertinentes, que el incidente en cuestión no tiene demasiada importancia en la historia del cosmos. Si un vecino pesado le interrumpe cuando está a punto de proponerle matrimonio a una chica, pensará que a toda la humanidad le han ocurrido desastres semejantes, exceptuando a Adán, e incluso él tuvo sus problemas. No hay límites a lo que se puede hacer para consolarse de los pequeños contratiempos mediante extrañas analogías y curiosos paralelismos. Yo creo que toda persona civilizada, hombre o mujer, tiene una imagen de sí misma y se molesta cuando ocurre algo que parece estropear esa imagen. El mejor remedio consiste en no tener una sola imagen, sino toda una galería, y seleccionar la más adecuada para el incidente en cuestión. Si algunos de los retratos son un poco ridículos, tanto mejor; no es prudente verse todo el tiempo como un héroe de tragedia clásica. Tampoco recomiendo que uno se vea siempre a sí mismo como un payaso de comedia, porque los que hacen esto resultan aún más irritantes; se necesita un poco de tacto para elegir un papel adecuado a la situación. Por supuesto, si uno es capaz de olvidarse de sí mismo y no representar ningún papel, me parece admirable. Pero si estamos acostumbrados a representar papeles, más vale hacerse un repertorio para así evitar la monotonía."

18/2/11

"Before the Rain" Milcho Manchevski.



Opera prima del director macedonio Milcho Manchevski. Ganó más de 30 premios internacionales incluyendo el León de Oro en Venecia.

Tres historias separadas comparten como trasfondo la Guerra de los Balcanes: la primera, comienza en un monasterio dónde un interno descubre a una joven refugiada albanesa de origen musulmán que se oculta debido a unas acusaciones de asesinato.
La segunda se ubica en Londres. Aleksander es un fótografo que trabajaba como corresponsal de guerra, el cual tiene problemas con su pareja.
En la tercera Aleksander regresa a Macedonia después de haber estado ausente varios años, se encuentra un país dividido por la guerra entre cristianos y musulmanes albaneses.
Las tres historias son magníficas. "Palabras" para el tramo más silencioso, "Caras" para el tramo más cercano a nosotros, y "Fotos" para el tramo final de ese círculo que, como bien dice el autor, nunca se cierra.

Según el director, el título del film hace referencia a "la sensación de tensa expectativa que se produce cuando el cielo está cargado y amenaza tormenta". Esta tensión de la espera antes del estallido de la lluvia es la viva imagen que mejor ilustra la situación de las luchas nacionalistas en los Balcanes y concretamente la situación de Macedonia, que consiguió la independencia la última semana del rodaje. Los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes no desencadenaron un conflicto armado como en otros regiones del antigua Yugoslavia, pero igualmente estaba presente toda la fuerza del odio y la violencia entre las diferentes comunidades que convivían en el mismo territorio.

El director al recoger el León de Venecia afirmó: "el film no trata sobre la guerra, sino sobre la gente que tiene que tomar decisiones. Habla sobre el hecho que, en algún momento de la vida, todos tenemos que tomar partido. Cuando alguien se encuentra en la situación extrema de una guerra, la situación por sí misma es mucho más radical, y por eso es por lo que necesariamente hace falta situarse en un bando determinado. Por esto, el film tiene el título de Before the Rain y no Before the Tempest, que me parecía demasiado obvio".

La visión personal de Manchevski no pretendió retratar la realidad de las condiciones en su tierra (no se trataba de hacer un simple documental), sino que buscó explorar la manera en la que el odio, la intolerancia, el destino y los malentendidos desencadenan en conflicto y en sangre, entendiendo la violencia como algo latente en el mundo, capaz de escalar cualquier situación hasta dominarla totalmente. Según Manchevski
"la película se basa en tres modelos míticos: Ulises o el regreso, Romeo y Julieta o el amor imposible, y Hamlet o el cuestionamiento. Para mí el cine no es realmente un arte sino un medio para contar mitos. Mi trabajo de cineasta consiste en encontrar la manera de contarlos en un lenguaje nuevo pero no más, porque no se pueden inventar nuevos mitos". 

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TÍTULO ORIGINAL: Pred Dozdot
AÑO: 1994
DURACIÓN: 110 min
PAÍS: Macedonia
DIRECTOR: Milcho Manchevski
GUIÓN: Milcho Manchevski
MÚSICA: Anastasia
FOTOGRAFÍA: Manuel Teran
REPARTO: Katrin Cartlidge, Rade Serbedzija, Gregoire Colin, Labina Mitevska, Jay Villiers, Phyllida Law
PRODUCTORA: Coproducción Macedonia-GB-Francia
PREMIOS 1994: Nominada al Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1994: 5 premios en el Festival de Venecia, incluyendo León de Oro, actor (Serbedzija)
1994: David de Donatello: Director (Milcho Manchevski)
1994: premio Independent Spirit: Mejor película extranjera
GÉNERO: Drama